Encender y facturar: sin instalar nada, sin necesitar internet para arrancar. Escanear, cobrar, listo — y si se corta la conexión con ARCA, la venta y el stock quedan igual, la factura se pide sola en cuanto vuelve. Independiente de los otros sistemas, o conectado: el cierre entra como venta propia o como venta de distribución, según quién facturó.